domingo, 17 de junio de 2012

Nocturnidad y jazzería


3:20 de la mañana. Sesión jazzera de André Previn.

Apuntes, lámpara, oscuridad y ligera brisa cuasiveraniega.

Y tantos pensamientos que no soy capaz de decidirme por uno sólo.
Quiero perderme de un mundo a otro, que todo surja de la casualidad y que nada de lo pactado acontezca jamás.

Ahogarme en un vaso de agua es lo que ya me ha hecho decir "basta", aunque no me importaría morirme en un vaso de whisky. Total, no sé qué va a pasar, pero mejor hacerlo borracho y ciego, para no recordar, porque en todo este tiempo he tenido muchas cosas en cuenta, y, al final, yo lo que más deseo es que mis labios disfruten sin mañana que valga.

2 semanas han bastado para estropear mi vida lineal de estos 5 meses. Maravilloso.

Me gusta.

Secretos, confesiones, una vida para mí solo, con mi pensamiento y mi autodisfrute; cuánto te echaba de menos, Pasión.


Ayer me ofreció un guiño, casualmente, el último capítulo de Big Bang Theory, que también aportó uno de los momentazos de Sheldon:

- Sheldon, ¿cuáles son los ingredientes de las Pringles?

+ Patatas secas, aceite vegetal, harina de maíz, almidón de trigo, maltodextrina, 
sal y mi ingrediente favorito de todos, uniformidad.

- El útero tiembla, ¿verdad?
 
 
Al final del capítulo, cuando Howard se va a la estación internacional, Sheldon ofrece su mano a Amy,
un gesto que él mismo, creo, que ni piensa. Tiene miedo.
Y cambia su concepto de amistad. Sheldon se hace persona en ese momento.
 
 
¿Tendría que llegarme un momento crucial para darme cuenta de cuál es la correcta actitud?
¿Habrá un juicio final, una decisión dicotómica?
 
¿Estarás Tú al final de esa decisión?







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