Qué ridículo es todo.
Lo absurdo, siniestro, aburrido y feo que ha resultado revivir la mierda.
Un plan póstumo.
Un recuerdo que se difumina de una amistad manchada de un desajuste de conciencias .
Y la pura desazón.
Inerte fragancia de polvo y tabaco oxidado.
No es el día,
o sí,
no puede ser peor,
un poco más de asco para terminar de rematarlo.
Y no dejar de darle vueltas a lo de siempre,
mi amor,
mi único amor.
Tan lejos que no consigues apartarme,
tan tuyo que ni lo sabes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario